Retomo ahora un libro que muchas noches nos divirtió con la lectura de sus cuentos cortos. Tenían que ser cortos porque estaban pensados para contarlos por teléfono.

Resulta que el señor Bianchi era un viajante de comercio y dormía fuera de casa seis días a la semana. Y su hija tenía un problema: necesitaba que le contasen un cuento para poder dormirse, pero su madre ya le había contado todos los cuentos que se sabía tres veces. Así que el buen señor Bianchi llamaba a casa cada noche para contar un cuento de buenas noches a su querida hija. Dicen que los cuentos eran tan buenos que las operarias de telefónica dejaban de atender las llamadas para escucharlos.

Desde aquí rendimos un pequeño homenaje a Gianni Rodari, el maestro de la creatividad y la fantasía, para celebrar el centenario de su nacimiento. Este gran escritor italiano, que ganó el Premio Hans Christian Andersen en 1970, también revolucionó el mundo de la enseñanza con sus refrescantes métodos para cultivar la creatividad desde la infancia.

Y ahora os contaré uno de sus cuentos. ¡Espero que os guste!